Monthly Archives: Març 2015

La carabassa per Juanito

La carabassa per Juanito from video:púa on Vimeo.

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28 de març XARRADA: ‘Cap a un menjador sostenible’

Xarrada  SOMOS PRESENTACIÓ

El próximo sábado 28 de marzo CERAI organiza en Godella, Valencia, la jornada ‘Mejorar la alimentación en la escuela: comedores sostenibles’ dedicadas a alumnos y padres de los colegios del municipio.

La jornada, que se desarrollará de 10 a 14 de la mañana en antiguo matadero (antic Escorxador) de Godella, se iniciará con un taller en el que se explicarán las diferencias entre los distintos menús escolares y como éstos repercuten en la nutrición y desarrollo de los menores. Así, se mostrarán las distintas alternativas y repercusiones entre alimentos de producción industrial y alimentos ecológicos. El taller, organizado por CERAI y el Grup de Consum Russafa, contará también con la colaboración de Empar Martínez, dietista y naturópata de la asociación Camí de l’Horta.

Al mismo tiempo, los pequeños podrán aprender de forma práctica con una actividad paralela pensada para ellos en la que prepararán el almuerzo de niños y padres.

Estas actividades se celebrarán a puerta cerrada, con la participación exclusiva de los centros escolares que han sido invitados.

Tras el almuerzo, tendrá lugar una charla abierta a todo el público, con el título ‘Hacia un comedor escolar más sostenible’, con Carles Soler, miembro de Associació Menjadors Escolars Ecològics y redactor de la revista ‘Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas’, y Susanna Ferrando, agricultora ecológica de Godella, de Agrofever. Paralelamente, los menores podrán participar en otro taller práctico en el que aprenderán a crear un huerto urbano con materiales reciclados.

La comunidad educadora (padres, madres y profesores) juega un papel fundamental en la educación el consumo alimentario de los niños y de los futuros adultos y pueden hacerse promotores de un estilo de vida y de consumo responsable.

Es por eso que conocer cómo funciona la alimentación escolar es el primer paso para encontrar opciones y alternativas para mejorarla y favorecer la nutrición y salud de los niños.

CERAI lleva a cabo esta actividad como parte del proyecto ‘Somos lo que Comemos’, cuyo objetivo es el fomento del consumo consciente y responsable en el ámbito de la Comunidad Valenciana. CERAI pretende dinamizar, concienciar e implicar a la ciudadanía en general, y la comunidad educativa en particular,  en la mejora de la situación social de las poblaciones campesinas, en el desarrollo y puesta en marcha de modelos de consumo consciente y responsable basados en la Soberanía Alimentaria. El proyecto está financiado por la Generalitat Valenciana.

19 de abril TALLER: EL ARTE DEL COMPOSTAJE

cartell Objetivos El compostaje es un arte, un arte de reciclar y reconvertir materiales orgánicos en un producto más adecuado para alimentar a los cultivos y al suelo de nuestra parcela. Pero es una técnica que requiere de ciertos conocimientos, porque si no obtendremos productos de baja calidad. En este taller se pondrá en marcha un proceso de compostaje real y se expondrán las premisas para llevar a cabo distintas formas para compostar y reciclar los restos orgánicos del huerto. Es importante dar salida y que no se nos acumulen materiales orgánicos de forma innecesaria en nuestra parcela. Son productos que pueden ser muy útiles en la agricultura ecológica y que no debemos menospreciar y dejar que se pierdan al no saber qué hacer con ellos. Quemarlos debería ser nuestra última opción ya que se pueden convertir en un abono muy apreciado en el huerto. Aprendamos pues, a manejarlos adecuadamente… Contenidos El presente taller se dividirá en 4 sesiones de 3 horas, de las cuales aproximadamente 1 hora serán teóricas y las 2 horas restantes prácticas. 1 Sesión. 19 de abril: Compostaje. Preparación de la mezcla. Se explicarán las bases del compostaje y los aspectos fundamentales para poner en marcha un montón de compost (dimensiones, emplazamiento, cuidados, materiales). Se propondrán distintas mezclas y qué características deben tener para que el compostaje arranque y funcione en buenas condiciones. 2 Sesión. 10 de mayo: Compostaje. Fase Inicial del proceso. El compostaje es un proceso evolutivo que se debe ir controlando y observando. Es importante medir la temperatura y la humedad en las primeras fases del mismo, y voltearlo para que siga su proceso. En esta segunda sesión, aprenderemos a evaluar cómo va nuestro compostaje y corregiremos posibles defectos. Daremos la vuelta al montón de compost para acelerar el proceso de compostaje y activar a los microorganismos. También empezaremos a conocer y elaborar los purines vegetales con los que regaremos el montón para acelerar su descomposición. Observaremos el proceso de compostaje desde dentro: qué microorganismos están implicados, cómo evolucionan los elementos nutritivos y la materia orgánica, qué características irán teniendo los productos orgánicos a medida que se van compostando, etc. 3. Sesión. 7 de junio: Compostaje. Mantenimiento y aplicación de los preparados vegetales Seguiremos controlando muy de cerca la temperatura y la humedad del montón de compost. Observaremos los cambios que se han producido. Se procederá a un nuevo volteo del montón para que la fase de maduración comience. Aplicaremos el té de compost y el purín de ortiga preparados en la sesión anterior para enriquecer el compost en determinados elementos. 4. Sesión. 12 de julio: Compostaje. Maduro. Es importante evaluar cuándo el proceso de compostaje está acabando. Determinaremos los parámetros que nos indican que el compostaje ha llegado a su fin y examinaremos la calidad del producto final. Evaluaremos posibles usos en el huerto y cantidades a añadir. Aprenderemos a determinar algunos parámetros indicadores de que el compostaje se ha realizado adecuadamente y de que nos encontramos ante un producto de calidad para ser usado como abono orgánico. Coste del taller Curso completo: 40 euros/alumno. Máximo 20 alumnos, mínimo 15. Sesiones sueltas: 15 euros/sesión Lugar Las sesiones se realizarán en El Perigall Confirmar asistencia a través del correo hortsdelperigall@gmail.com o por vía telefónica al 627751676

El silencio entrecortado del Racó de l’Anell

Raco 01

A espaldas de Valencia, entre el hueco virgen a la especulación que todavía existe entre Valencia y Tavernes Blanques sobrevive el Racó de l’Anell. Y sobrevive gracias a la crisis. Extraña paradoja. Las telarañas de las arcas municipales han evitado que un surco de asfalto rasgue por enésima vez la Vega de Valencia. No hay dinero para más carreteras. De momento. La Ronda Nord y la alambrada que la circunda separan a los vecinos de Torrefiel de este penúltimo reducto de L’Horta. Alguien podría decir que ni se conocen. Y eso que urbanitas y huertanos están a tiro de piedra. Sólo una escalerilla metálica en la avenida Hermanos Machado y una senda junto a San Miguel de los Reyes sirven al paseante para acercarse al Racó de l’Anell. Su nombre nace del anillo que forman las aguas de las acequias de Rascanya y la Font al cruzarse sin tocarse.

Por un camino de tierra a lomos de la acequia de Rascanya se adentra este periodista mochilero en una mañana de nubes y claros. A mi espalda queda el skyline de la Valencia del siglo XXI, con los enhiestos edificios de la avenida Corts Valencianes dominando el panorama con cierta soberbia. Hoteles de 5 estrellas versus alquerías centenarias. A nuestra vera, campos con los caballones recientes, trazados con tiralíneas. El labrador valenciano es geómetra de nacimiento.

Raco Skyline

Llega un punto, equidistante entre las primeras alquerías del Racó y el hormigueo de vehículos de la Ronda Nord, en que el silencio se adueña del caminante, que queda en estado pensativo. Cuantos y cuantos de nosotros procedemos de generaciones que han sobrevivido cultivando la tierra húmeda que ahora pisamos. De sol a sol. En nuestras pesquisas genealógicas se asoman siempre agricultores y jornaleros. Cuando el campo era el sustento y no el entretenimiento.

Un joven lugareño en bicicleta nos devuelve a la realidad y nos indica el mejor camino para adentrarnos en el corazón del Racó de l’Anell. Dani nos traza un esbozo del pasado y el incierto futuro que les espera. Permanece, aunque callada, la amenaza de ese corredor comarcal sobre la docena de alquerías que conforman este peculiar paraje. Planos trazados en despachos salvaron a poco más de media docena y han condenado al resto de viviendas al corredor de la muerte. El reloj avanza y nosotros con él.

Dani prosigue su camino con sus sueños de carpintero artesano y original. Un folio pegado al Pou del Perolo, barnizado de grafitis, recuerda que aquello es territorio municipal de Valencia. La nota del Consell Agrari Municipal insiste en que está prohibido “entrar en las propiedades rústicas de dominio particular para recoger los frutos caídos de los árboles”. Aviso a maleantes.

Raco San Miquel 2

Hacia el este ya se adivina el Monasterio de San Miguel de los Reyes, envuelto en bruma y semioculto por un edificio de una docena de alturas que le planta cara. Entre campos de chufas recién plantadas, patatas, calabazas y cebollas, delimitados por pétreos mojones, nos encontramos con las primeras alquerías y un olivo para resguardarnos a la sombra. Casa de la tía Andrea, Casani, Alquería del Perolo…

Ropas tendidas al sol y una morera de tendedero. Hay vida en l’Horta. Nuevas manos escarban en la tierra. Son las de ‘Bona Gent’. En la alquería del Xirivellà personas con discapacidad intelectual se forman y experimentan en una escuela de agricultura ecológica. Un proyecto de inserción laboral con raíces en la Vega valenciana y la maestría de la Escuela de Ingeniería Agronómica de la Universitat Politécnica. Buena tierra para buena gente.

Raco Roba

Como Amparo, que nació alli mismo. En Casa Carrils. ‘Trasto’, su perro, hace honor al nombre mientras su dueña desgrana recuerdos e inquietudes: “No te imaginas lo que pagamos de contribución”. Más de 80 años en el Racó de l’Anell, su rincón. El silencio administrativo mantiene a todos los vecinos en una calma extraña, en sus casas: Suria, Canelda, Cherrín, El Coixo, Tío Boro… La sosegada charla se ve sobresaltada por gritos infantiles y la canción “Bette Davis Eyes” (un éxito de los 80 interpretado por la norteamericana Kim Carnes). Es la hora del recreo en el instituto de Tavernes Blanques.

Dolores, llegada desde Villar del Arzobispo hace cuatro décadas, indica al forastero donde encontrar el anillo de las acequias que dan nombre al rincón. “Es muy fácil, cuando vea una montaña de botellas de plástico arrastradas por el agua, allí es”. Y no falla en su descripción. Como un funambulista caminando sobre las aguas llegamos al punto de encuentro entre la acequia de Rascanya y la de la Font, que separa Valencia de Tavernes Blanques. Pegado al muro del camposanto y necesitado de una limpieza rutinaria, se esconde l’Anell. Desde allí y mirando a la gran urbe podemos abarcar el Racó con la mirada. Un estampa viva con riesgo de convertirse en postal amarillenta.

Raco Rascanya Anell

El murmullo de las aguas es ahora la banda sonora de nuestra incursión periodística. Una alcachofa solitaria es arrastrada por las aguas mientras tomamos el camino de vuelta. Pegados a la carretera de Barcelona aguardan treinta huertos urbanos, marcados y numerados como un sambori. Esperan que alguien cambie el iPad por la azada. Al final de la caminata, Joan Crespo ‘el Xirivellà’ nos saluda y nos pone al día sobre las reivindicaciones del Racó. Con sus manos de docente experimentado explica y señala cada una de las alquerías que están en la punta de mira de la Revisión Simplificada del PGOU de Valencia.

Al fondo, una pintada destaca en la blanca pared de una alquería: “L’Horta és vida. Salvem el Racó de l’Anell”. Sus residentes han propuesto en sus alegaciones una revisión del plan para que las excavadoras no acaben con uno de los poco núcleos rurales habitados de l’Horta. Defienden la agricultura como actividad sostenible, campo de cultivo de la Chufa de Valencia con denominación de origen, la recuperación del entorno degradado de San Miguel de los Reyes, la riqueza social y cultural de la Vega de Valencia… De momento siguen sin respuestas. Silencio administrativo.

Raco Pintada

El Racó de l’Anell es uno de tantos tesoros nacidos al abrigo de la milenaria red de acequias que ha hecho diferentes a Valencia y los valencianos. Llegará un jueves en que los blusones negros se queden en los armarios porque no tendrán a nadie que los vista. Sonarán las 12 y no habrá síndics, regantes ni butacones en la Puerta de los Apóstoles. L’Horta no es un parque temático. No es un museo. Es un trozo de tierra viva. Nos encontramos de nuevo con Dani al volver al asfalto. Una breve charla y unas palabras de despedida: “Ací estem nosaltres”. (“Aquí estamos nosotros”).

Font: http://hojasdeboj.com

Ensalada de Hinojo, Naranja y Rúcula

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El truco está en en cortar el hinojo en láminas bien finas

Ensalada de hinojo marinado con naranja Si tienes suerte, encontrarás bulbos de hinojo con sus tallos y hojas intactos. Si es así, corta los tallos y guárdalos para la próxima vez que hagas un caldo, y aparta las finas hojas para esta receta.
Para cortar las láminas, lo mejor es usar una mandolina. Aunque, con paciencia, también podrías hacerlo a mano.
La vinagreta necesita naranja

Ensalada de hinojo, naranja y rúcula Todo empieza con una naranja entera… necesitarás su piel y su zumo. El hinojo y la naranja han nacido para estar juntos. Fijo. Puedes exprimir la naranja, o hacer como yo y triturar los gajos enteros para usar toda la pulpa. Una vez preparada, se ponen las láminas de hinojo a marinar en la vinagreta unos 20 minutos. De esta manera se suaviza su sabor, pero a la vez se mantiene crujiente.
Ensalada de hinojo, naranja y rúcula

Para: 4

Ingredientes

1 naranja mediana, exprimida (o en gajos para triturar), y su piel, rallada
1 cucharada de vinagre de sidra de manzana
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
¼ de cucharadita de sal
1 bulbo de hinojo grande
1 manzana Espedriega
100 gr de rúcula
2 cucharadas de queso feta o requesón de kefir muy sólido, desmenuzado (opcional)

Instrucciones

Pon el zumo de naranja, ralladura, vinagre de sidra de manzana, aceite y sal en un cuenco de ensalada. Bate bien con una varilla o un tenedor hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados. Si prefieres utilizar los gajos enteros de la naranja, pon todos los ingredientes de la vinagreta en un procesador de alimentos y tritura hasta obtener una salsa fina. Asegúrate de que está sazonado a tu gusto.
Si tu bulbo de hinojo todavía tiene tallos, córtalos (los puedes guardar para un caldo o un puré) y reserva las hojas.
Con el bulbo de pie sobre la parte plana, córtalo por la mitad. Con una mandolina o un cuchillo bien afilado, córtalo en láminas lo más finas posible.
Saca el corazón de la manzana, divídela en cuartos, y córtala en láminas finas, de nuevo con la ayuda de una mandolina o un cuchillo.
Añade las láminas de hinojo y manzana al cuenco con el aliño y mezcla bien. Deja que se marine durante al menos 20 minutos. Justo antes de servir la ensalada, añade la rúcula, las hojas reservadas del hinojo y el queso (si lo quieres usar) y mezcla.

Font: http://www.evamuerdelamanzana.com